En el caso de un desequilibrio de la degradación de la matriz y la biosíntesis de colágeno en la cicatrización de la herida, una acumulación de colágeno puede causar una cicatriz hipertrófica. A menudo se ha utilizado una definición clínica para distinguir las cicatrices hipertróficas de queloides. Una cicatriz hipertrófica aparece como un área engrosada de piel fibrótica limitado al sitio de la herida original. Por lo general, se produce poco después de la lesión y puede disminuir con el tiempo. Por el contrario, los queloides sobrepasan los límites de la zona de la herida original y se manifiestan meses o años después de la lesión y no muestran ninguna tendencia a la regresión. Aparte del engrosamiento, una cicatriz hipertrófica puede manifestar eritema, hiper o hipopigmentación, prurito, dolor, ardor, infección secundaria, ulceración y la restricción de movimientos. Histopatológicamente, tejido de la cicatriz hipertrófica muestra un aumento en las fibras de colágeno, que están dispuestas en un patrón ondulado, orientadas a la superficie epitelial y formar estructuras nodulares. La fisiopatología exacta de la formación de la cicatriz hipertrófica es desconocida, pero los mecanismos inmunológicos desempeñan un papel importante. Durante más de 25 años la terapia con láser se ha utilizado para el tratamiento de cicatrices hipertróficas. La terapia con láser con base en los resultados de la fototermólisis en la vaporización del tejido (ablativo) y / o coagulación (no ablativo), induce la desnaturalización del colágeno, la neocolagénesis y remodelación dérmica.
Los primeros láseres utilizados en el tratamiento de cicatrices hipertróficas fueron los ablativos (láser CO2) y mostraron tasas de recurrencia del 90% y superiores. Se reportaron efectos secundarios, tales como eritema temporal, supuración, costras, ulceración y sensación de ardor. Recientemente, la terapia con láser fraccional (FLT) se ha introducido como una prometedora opción de tratamiento para las cicatrices hipertróficas. En FLT, los efectos del tratamiento se limitan a zonas de tratamiento térmico microscópicamente separadas de piel no tratada, lo cual resulta en una rápida re-epitelización y menor tiempo de inactividad por baja médica. La terapia con luz pulsada intensa (IPL) se utiliza con frecuencia en la práctica diaria, aunque hay una falta de pruebas de su eficacia. 

Fragmento tomado de: 

Laser and Intense Pulsed Light Therapy for the Treatment of Hypertrophic Scars
A Systematic Review
C. Vrijman, A.M. van Drooge, J Limpens, J.D. Bos, J.P.W. van der Veen, P.I. Spuls, A. WolkerstorferDisclosures